Apnea del sueño

apnea del sueno

APNEA DEL SUEÑO, ¿QUÉ ES?

La apnea obstructiva del sueño es un trastorno grave del sueño que se caracteriza porque las personas que lo padecen tienen paradas de la respiración (apneas) durante la noche y de manera repetida. La hipoapnea es un cierre parcial de las vías respiratorias altas y como consecuencia se produce una vibración de la musculatura produciéndose el ronquido. 

Las personas que tienen apnea del sueño dejan de respirar durante 10 a 30 segundos cada vez mientras duermen. Estas interrupciones breves en la respiración pueden suceder hasta 400 veces cada noche.

Se calcula que más de un tercio de la población española padece trastornos del sueño. Es más frecuente en hombres de más de 40 años, personas con sobrepeso y las mujeres mayores de 50 años, pero cualquier persona puede padecerlo.

Trabajamos midiendo el número de apneas/hipoapneas durante la noche. Este índice es el que nos dará el tipo de apnea que tiene el paciente, clasificándose entre Leves (entre 5 y 15 apneas por hora), Moderadas (entre 15 y 30) y Severas (más de 30 interrupciones de la respiración por hora).

Cuando el índice de apneas es mayor de 10, el paciente padece Síndrome de Apnea del Sueño.

Síntomas de apnea del sueño


Síntomas ¿Cómo se si tengo Apnea del sueño?

La primera manifestación de la apnea y la más visible es el ronquido. Cuando la persona que padece apnea se duerme, comienza a roncar después de quedarse dormido.  Este ronquido puede interrumpirse durante un tiempo, y va seguido de un ronquido fuerte o un resoplido que el paciente realiza de manera inconsciente para poder volver a respirar.

Durante las apneas, la concentración de oxígeno en sangre disminuye y el sueño se fragmenta, no permitiendo al paciente tener un sueño reparador. Y con reparador nos referimos a que no sólo dormimos para descansar del día anterior, sino que el sueño es fundamental para reparar funciones cognitivas fundamentales en nuestro día a día, como la capacidad de concentración o la memoria.

Las consecuencias son variables de unos pacientes a otros, pero por lo general los pacientes que sufren ronquidos y apneas del sueño manifiestan no tener un sueño reparador a pesar de haber estado acostado muchas horas, aparece la somnolencia diurna,  fatiga diurna e incluso, debido a la disminución del oxígeno en sangre, obligamos a los pulmones y al corazón a realizar un gran esfuerzo para compensar esa caída de oxígeno, provocándose alteraciones respiratorias y cardiovasculares como la hipertensión arterial, infarto de miocardio e ictus, que son más frecuentes en población que padece apneas del sueño que en pacientes que no las tienen.

Las personas con apnea se levantan varias veces para ir al baño durante la noche, se despiertan con la boca seca, y por el día sufren dolores de cabeza, además de tener altas probabilidades de dormirse en situaciones habituales como conducir, leer, asistir a reuniones de trabajo, después de comer, o simplemente charlando.

Es frecuente que los pacientes que padecen apnea manifiesten que han perdido capacidad de concentración y pérdida de memoria, todo ello debido a que las fases del sueño necesarias para la reparación de las funciones cognitivas no se desarrollan de la manera adecuada, ya que el paciente tiene numerosos microdespertares que aunque no los recuerde, afectan a la calidad del sueño.

Además, con el tiempo los pacientes pueden padecer depresión, irritabilidad, mal humor, cambios en el estado de ánimo, hinchazón de piernas o hiperactividad. Incluso hay una disminución del apetito sexual e impotencia.

Los compañeros de cama de los pacientes con apnea y roncopatía, debido a que se despiertan también varias veces durante la noche, padecen cansancio durante el día y somnolencia y pueden desarrollar sintomatología similar al paciente que padece la apnea.

Causas, ¿es peligrosa la Apnea del sueño?

Causas, ¿es peligrosa la Apnea del sueño? 

En condiciones normales, cuando las personas duermen, la vía aérea está abierta, es permeable, es decir, pueden respirar con tranquilidad. Pero en algunas fases del sueño se produce gran relajación que ocasiona que los tejidos cierren la vía aérea, bloqueando el paso del aire y causando la interrupción total o parcial de la respiración.

Además existen otros factores de riesgo que aumentan el riesgo de padecer apnea:

  • Factores anatómicos: tener la mandíbula en una posición más atrasada que el maxilar, ciertas formas del maxilar superior, un tamaño de lengua mayor, amígdalas o vegetaciones… pueden originar un colapso de la vía aérea.

La obesidad: un aumento de los tejidos grasos alrededor del cuello hace que sea más frecuente la interrupción de la respiración

¿Es peligrosa la apnea del sueño?

Si no recibe tratamiento, la apnea del sueño puede provocar graves problemas de salud como hipertensión arterial, insuficiencia cardiaca e incluso accidente cerebrovascular (ictus), ya que estos son más frecuentes en personas que tiene apneas sin tratar. También es más probable que tenga un accidente de tráfico por quedarse dormido conduciendo, lo que hace esencial que si usted es conductor profesional o tiene una profesión de riesgo, su apnea del sueño reciba tratamiento.

Estaremos encantados de recibirles, y proporcionarles la información necesaria para el tratamiento en nuestro centro. No dude en ponerse en contacto con nosotros ante cualquier duda.

Prevención

El 80% de los pacientes con apnea del sueño son obesos, por lo que una de las primeras medidas es disminuir la grasa corporal, es decir, necesitan hacer dieta y ejercicio para mejorar.

Se debe dejar de fumar y evitar el consumo de alcohol.

Existen pacientes, sobre todo jóvenes, que no son conscientes de su apnea ya que no tienen somnolencia ni cansancio diurno y son sus parejas las que alertan del problema. En estos casos, que son más complicados de diagnosticar, es importante tratarlos, ya que las consecuencias son la hipertensión arterial y otras patologías cardiovasculares. A veces debutan con patología como cardiopatía isquémica, infarto agudo de miocardio o ictus cerebral.

Diagnóstico

Diagnóstico

Si usted cree que padece apnea del sueño, lo primero que debe hacer es ser diagnosticado.

¿Cómo se realiza? Nosotros tenemos los elementos diagnósticos necesarios para ello.

Lo primero que haremos será una serie de test para analizar toda su sintomatología y las consecuencias que está teniendo sobre usted (y su pareja si es que se da la circunstancia). En ocasiones son los compañeros de cuarto de los pacientes lo que mejor nos describen lo que le ocurre al paciente por la noche, ya que ellos no son conscientes de los ronquidos, interrupciones del sueño y microdespertares, pero sus parejas sí lo son.

El diagnóstico de confirmación lo realizamos mediante una prueba del sueño (POLIGRAFíA) que usted realizará cómodamente en su casa. Mediremos parámetros como número de apneas e hipoapenas durante el sueño, el tipo de apnea (central, obstructiva o mixta), la duración de cada una de ellas, la cantidad de ronquidos y el tiempo que se pasa roncando, la saturación de oxígeno durante toda la noche, su posición al dormir, la frecuencia cardiaca…

Con estos datos  realizaremos un diagnóstico certero de si sufre apnea y cuál es la gravedad.

Tratamiento, ¿qué es un DAM?

Tratamiento

Lamentablemente, la panea del sueño no tiene cura, y su tratamiento va dirigido a aliviar los síntomas.

  • Tratamiento Conservador: si usted tiene obesidad debe perder peso, si usted fuma debe dejarlo, suspender el consumo de alcohol y/o medicamentos para dormir que hacen que se relaje la musculatura de la respiración y dificulte la respiración, higiene del sueño, ejercicio físico, alimentación adecuada, dormir de lado en vez de boca arriba…
  • Tratamiento habitual: el más aceptado es un dispositivo de avance mandibular (DAM)

¿Cómo se trata la apnea del sueño con un DAM?

Los Dispositivos de Avance Mandibular (DAM) son unos dispositivos intraorales cuya función es la de adelantar la  mandíbula y no permitir que la relajación provoque la caída y colapso de la vía aérea.

Está especialmente indicado en casos de apnea leve y moderada y es la alternativa a los pacientes que no admiten un CPAP. El CPAP es una máscara especial que introduce aire a presión constante que evita el cierre de la vía aérea, pero hay personas que por el ruido que hace y la incomodidad al dormir hace que no sigan un tratamiento durante la noche, con las serias consecuencias que ello conlleva.